Abrió sus puertas en 2021 con dos sillas y una idea: un buen corte no es solo técnica, es tiempo, escucha y oficio. Hoy somos cuatro barberos en pleno Miraflores, con el mismo apuro por el detalle del primer día y un estudio pensado para que te quedes: silla cómoda, buena música y un barber que te conoce.

El oficio

Trabajamos con tijera, máquina y navaja. Cada corte empieza con una conversación de cinco minutos: forma de cara, tipo de cabello, cómo lo peinas, cuánto tiempo tienes. Después, manos a la obra.

La sala

Poca silla, sin apuro. Máximo dos cortes en paralelo para que ningún barber trabaje a prisa. Herramientas afiladas, toallas calientes y productos que usan barberos de verdad, no exhibidores de tienda.

Higiene y esterilización

Lo que no se ve es lo que más importa: cada navaja pasa por alcohol entre clientes, las tijeras se desinfectan al cierre del día y la toalla que usas es tuya solo a ti. La sala se ventila de día, los insumos tienen fecha y registro, y si algo no está impecable, no se usa.

El equipo

Cuatro barberos, cada uno con su estilo y su especialidad. Si tu corte lo hizo alguien en especial, pídelo al reservar: vamos a intentar que sea él.